Los ojos de los otros. Crónica de mi viaje a Madrid

Es domingo 1 de marzo, son las 18h. y está terminando la semana grande del arte contemporáneo del territorio español. En solo un par de horas cerrará ARCO. Todos los galeristas, artistas, comisarios, críticos, coleccionistas, curiosos y demás agentes del arte están volviendo a sus casas en estos momentos (bueno, a algunos aún les queda la peor parte, recoger sus stands) mientras tratan de recordar si les queda paracetamol en casa para el dolor de pies y la resaca. La resaca de arte, claro.

Ha sido un fin de semana duro, 209 galerías exponiendo en ARCO a las que hay que sumar todas las de las ferias satélite: JustMad, Art Madrid, Drawing Room, Urvanity Art, y ya que estás en Madrid no puedes perderte el Generación de la Casa Encendida, donde es posible que encuentres lo más fresquito e interesante del fin de semana, y lo digo por experiencia (me pasó en mi visita a Madrid hará un par de años). Experiencia "corpórea" que no he podido tener esta vez. Este año no he caminado por los stands, no he recorrido los metros y metros de pasillos, ni siquiera he paseado por las calles de Madrid. Mi visita a la semana madrileña del arte contemporáneo 2020 la he hecho sin salir de casa, incluso te diría que sin levantarme del sillón, teléfono móvil en mano.
Estos siete días mi Instagram echaba fuego.

He podido estar presente en: preparativos pre-fería, desembalaje, montaje, viajes en tren a Madrid, viajes en coche a Madrid, los stands, las obras, las comidas, las reuniones, los reencuentros, los cafés, por supuesto las fiestas y ahora ya, en el desmontaje, el embalaje y la vuelta a casa. No me he perdido nada. Ha sido una semana intensa y agotadora. Es verdad que visitar Madrid a través de los ojos de otros puede darte una visión sesgada y puede parecer que muchas cosas se te van a perder por el camino, pero, al fin y al cabo, es imposible verlo todo. Marisol Salanova nos hizo estas recomendaciones a los visitantes de ARCO en Guía práctica para visitar ARCOmadrid 2020: "(…) dejarte guiar por lo que te llame la atención en cada pasillo (…) dejarse llevar por la intuición (…)". Así que, eso es justo lo que he hecho. En mi recorrido he visto la obra de Rosana Antolí en el stand de The Ryder Projects, Tiago de Abreu Pinto me ha ensañado Gilles de Rais, el proyecto de Marian Garrido que la galería Fran Reus ha llevado a la feria. De Garrido también he visto la obra que tenía en Found in Madrid y pude escuchar la música que pinchó en el evento el sabádo por la tarde y continué bailando por la noche con sus sesiones en la fiesta del 7º aniversario de Salón. La artista ha tenido una semana de lo más completa, me alegro por ella.

Me quedo también con Flying Tombstones de Fernão Cruz que presenta Balcony Gallery en la sección Opening y con el aperitivo presentado por T20 de Gala Knörr, y digo aperitivo, porque el plato fuerte de Knörr lo encontramos en Generación 2020. Su instalación Good Bad Not Evil es posiblemente una de las obras más posteadas y compartidas en las rrss de mis contactos. Junto a ella podemos ver lo que según @mawatres es "lo mejor de Madrid de la semana" No fall games de Nora Silva. Ya os había dicho que lo mejor de ARCO es cuando sales de la feria y vas a visitar la Casa Encendida, pero también cuando vas al CA2M y a Salón. Así que después de la Casa Encendida, y habiendo pasado antes a ver la obra de Lucia Moya en Proyectos Corner, me di un paseo de la mano de Fito Conesa. Juntos vimos Three Streets, Three Colors, la segunda parte de la exposición Frances Ruiz. Panal en el CA2M y antes de pasarme por Salón, aún me quedaba otro de los grandes satélites de ARCO. Así que visité JustMad para ver el gran trabajo realizado por Semíramis González como directora de la feria, la presentación realizada por Fernando Castro Florez del nº 2 del periódico Sublime junto con la performance de Verónica Ruth Frias (que vi sin cansarme ni un poquito como diez veces desde diferentes ángulos), y los felpudos de Avelino Sala, que reconozco: Me he quedado con las ganas de pisotearlos.

Y ya para terminar, con mi dedo índice agotado de hacer scroll, pero mis ojos aún con ganas de más, visité la nueva exposición de Salón, Un gesto que permanece, una colectiva comisariada por Vera M. Zeilich en la que he visto el trabajo de Cristina Spinelli, Isabella Benshimol, Mónica Mays y sobre todo las obras, de magia mundana, de Marina Guerreiro.

Ahora que mi Instagram se ha calmado, reflexiono sobre todo lo que he visto: una sección opening que se convierte en mi favorita de ARCO y unas propuestas satélite tan potentes que me han hecho orbitar en muchas direcciones diferentes. Y aunque seguro que me he perdido muchas cosas me ha encantado mi recorrido por la semana del arte a través de los ojos de los otros así que: ¡gracias por el viaje!

 

Fig.1: Fotografía extraída del instagram de Marian Garido

Fig.2: Fotografía extraída del instagram de Gala Knörr

Fig.3: Fotografía extraída del instagram de Raúl Lorenzo. Obra de Marina Glez. Guerreiro

 

 

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